martes, 23 de diciembre de 2008
No andaba muerto
La cosa es que desde que empezo el mes comence a escribir un articulo acerca de la educacion en Holanda y estuve visitando escuelas.
Luego fui a Amsterdam, menos 6 grados y yo sin calzones, visite el Rijsmuseum y el museo del sexo, sisisisisisi. Preparo articulos para eso tambien.
Despues de eso estuve conviviendo mucho con la familia de Rob, quienes me andan dando clases de Holandes pues el curso que uno tiene aqui no ayuda de mucho y aprender el idioma es una necesidad.
En estas semanas le ando echando ganas a mis articulos de LLave y pues como ven ando bien ocupado.
Quiero agradecer a todos los que visitan mi blog, wow, espero que se diviertan y dentro de poco prometo ponerme alcorriente.
Les mando un gran abrazon y un beso con harto carinio Jarocho.
Rene'
lunes, 8 de diciembre de 2008
La papaya, una figura universal
En vísperas del 6 de diciembre en los Países Bajos no se hace otra cosa que hablar de la llegada de “Sinterklaas”, (este si se cambio el nombre para internacionalizarse), y por el momento es una del as palabras que mejor entiendo; otra: “cadó”, que significado regalo, y “surrrrprrrise” que sí, sí significa sorpresa.
Un día aciago en la familia Brink metí la mano en una bolsita y saque el nombre de un integrante de la familia: Bert-Jan, cuñado de Rob; pues a darle, en realidad el chavo no quería nada complicado, de hecho pidió un vale y tonterías típicas de la celebración.
La complicación de esta fiesta comienza con la “Surprise” (cada R se pronuncia como moto si silenciador), pues en regalo debe ir dentro de él y como diría Cantinflas, “Ahí está el detalle” porque eso significa que le has prestado atención a la persona, entre más creativo, más querido.
Pero aquí no termina la cosa, pues antes de abrir el regalo uno tiene que escribir un poema (gedicht, la primera G comienza como J pero termina como G próxima un escupitajo y la CH es una G normal, no se les olvide pronunciar la t, es muy importante: JGGGedigt).
Éste debe ser una satira sobre la persona, sus gustos o proezas durante el año, tal como nosotros lo hacemos con nuestras “calaveritas” en el “Día de Muertos”, así que la complicación aumenta justamente cuando tienes un conocimiento nulo de la lengua neerlandesa.
Comprando los “cadó” fui parte de un festival callejero donde había varios “Zwarte pieten” regalando bufandas, (sjaal= chal), gorras, orejeras, pero sobretodo “Pepernooten”, unas mini galletas de canela, que lo de menos es comérselas, pues se tiran en el piso y por todos lados, chale, habiendo gente en otros países que se mueren de hambre.
La cosa que aunque sólo era un carrito alegórico, no tan alegórico como debiera, la gente andaba muy contenta por las calles correteando a los güeros de ojos azules que según son negros por un cadó y unas galletas.
¿Sabían ustedes que entre más despejado está el cielo mas frio se siente? Pues así es y lo que parecía un lindo día soleado no era otra cosa que una heladera, así pues cuando me acerque demasiado al contingente me di cuenta que la mayoría de los “Pieten” eran mujeres que sólo usaban unas mayitas negras para oscurecer sus piernas.
Sorprendido le dije a Rob “I think that woman have the papayas frozen” (creo que esas viejas han de tener la papaya congelada), y Rob les gritó: "excuse me, this little men ask to you if you have a frozen papaya” (disculpen este hobrecito quiere saber si tienen papaya congelada), pero ese pobre no pensó que la “Frozen papaya” era todo menos lo que yo me refería.
Cuando al fin le indiqué el verdadero significado, el pobre estaba tan avergonzado que dejamos de seguir la comitiva, luego empezó a reír como poseído. La anécdota llegó a una cena familiar donde estaba presente “Tine” (se dice Tina), que llegó vestida como modelo en guantes negros largos y una falda corta de una tela finísima que parecía como paracaídas volteado pero que se veía hermosa. Al terminar la historia Tine acotó: "so, my payaya es fronzen too, because i’m just wearing suck" (entonces, mi papaya también está congelada porque sólo traigo medias). Ja.
El día ansiado asistí con Tine a su escuela y me la pasé con los niños celebrando a Sinterklaas y los Zwartepieten; explicándoles a los niños las diferencias entre ellos y México y todo eso, la anécdota más chistosa fue en mercado, pues cuando la señora Liane Brink (mamá de Rob) estaba en el marcado otra doñita le dijo, “oíste, dicen que en la escuela los niños van a conocer a un mexicano”, jajaja!!!!
Después de la escuela, el mole en casa de los Brink, que para entonces era ya un suceso. El problema, que eran solo dos bolsitas de mole ¡para 10 personas! y unas presitas de pollo porque es muy caro, lo resolví preparando un kilo de arroz a la mexicana y no se habló más.
Al caer la noche, ya todos estábamos listos con nuestras surprises y nuestros poemas, despues de cantar el vecino toca ventana, que según es el tal Sinterklaas, y todo listo para terminar con el sospechosismo, como Bert-Jan trabaja en algo de computadoras pos que hice una y para el poema, pues, le pregunté al señor Google, que es muy sabio, y me dio uno que casualmente rimaba sólo tuve que cambiarle el nombre y ya.
A mi regalaron la película de "Sweney Todd", yo quería e álbum pero creo que no fui claro, pero la noche se la llevó Tine, pues ese día pasó mucho tiempo conmigo y los niños en un intercambio holandés/español, así que cuando le tocó el turno a la señora Brink, y le regalaron un Kit de baño, jabón, champú, sales, cremas, blabla, Tine voltea bien contenta y me dice: “Look René: to “WASEN” La Papaya”, y aunque el Rob se molesto un tantito que nos damos unas carcajadotas.
Ja, nunca imaginé que después de tantos años al fin le iba a agarrar cariño a la cosita, kikú y pasenlé a los albures que también en Holanda se puede, y de muy buena sepa: 100% jarocha.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Filete de pescado, SIIIIIIIIII
Pues ayer que le entro de lleno al estudio del neerlandés y a las compras navideñas, que aquí lo bueno es mañana 5 de diciembre.
Pues ya tengo los regalos pero lo difícil es la envoltura porque esta ‘ingadera tiene que ir adentro de una sorpresa hecha por unos mismo y pa’ acabarla de ‘ingar hay que ponerle un poema cual verso de la rama, mmmm, tengo una idea.
El miércoles es día de plaza por acá, así que se pone un tianguis y los negocios cierran hasta las 9.30, Rob me dijo que el se encargaba de la comida y así fue.
Llego con dos tipos diferentes de pescado, me dijo: “Primero los calientes”, y que saca dos filetones de pescado empanizado con su mayonesa ¡bien sabrosos!, pa’ haber sabido me hubiera preparado mi “pico de gallo” y mi arroz rojo.
Ni hablar que me lo jambo bien pinche contento y seguimos con el segundo plato, y como balde de agua fría que me ponen en el plato; primero un pan de salvado de trigo con cara de galleta salada bronceada y húmeda que no estaba tan mal a no ser de que después le pusieron un pescado crudo y un puñito de cebolla.
Pues ni modo, que me aprieto a Juanito y Jacinto (mis huevos), aprieto los istentinos, mi cuerpo mi instrumento, como Tom Hanks en “Naufrago” y que le pego la mordida, y hasta ahí.
Comencé platicar de esto de aquello de lo otro y cuando Rob se terminó su pescado me pregunto: “que tiene de malo la comida holandesa, ¿Por qué nada de lo comes te gusta?”, lo siento pero hasta el momento no hay nada que me guste.
Acto seguido se levantó se puso su abrigo y se fue, y se llevo las llaves y bueno pues me quedé preocupadísimo, pues que llega como a los 20 minutos con un chingo de salchichas fritas y papas a la francesa (acá no les ponen cátsup, les ponen mayonesa, iuk), la cosa es que me las zampo, no son mis favoritas pero al menos se que no me voy a morir de hambre de aquí hasta el siguiente filetito, y este sí que no me va a agarrar desprevenido. Allá nos vemos!!!!!!!!! (bazar del hogar, bazar del hogar)
miércoles, 3 de diciembre de 2008
Sopita de fideos
Estos últimos días me encontré algo ocupado con mis obligaciones periodísticas así que no salí, sólo sepan que cada mañana, gracias a mi amiga Daisy, me pongo a practicar “Zumba” pa’ hacerle frente a este pinche frío y justo cuando estaba en mi “pass de Bourré” con mortal hacia el frente y dos “machincuepas zapotescas” con terminación en puntas, me chingué la pata izquierda así que menos hice el intento por salir.
Tiene tiempo que no ha salido el sol para nada, amanece, clarea, y si hay suerte apenas logramos ver un círculo plateado en el cielo, aquí hasta el sol es pálido.
Como ya les he dicho antes aquí a las cinco pm ya es de noche y toda la actividad comercial se detiene, menos las tiendas y los negocios de gente extranjera, como una carnicería cerca de mi casa y un restaurante en la otra casa, ambos atendidos por turcos.
Las tiendas grandes cierran entre 7 y 8, y “Sanseacabó”. El frío invade las ciudades y las calles se llenan de vacío. Con tanta premura uno tiene que hacer su mandado temprano y estar preparado para cualquier contingencia porque si no se queda con hambre.
Los holandeses son gente ultra religiosa e híper conservadora siendo sólo Ámsterdam el único lugar realmente moderno pero cruelmente juzgado y marginado por su propia gente quienes sólo la ven con una ciudad de perdición gracias a los turistas, para ser honestos creo que la ciudad me sentaría bien. La idea aquí, y parafraseando a los compitas de Mecano, es que los domingos: “No hay marcha en Nederlands” y es que el día está dedicado a la contemplación de Dios. ‘Hay hay Jesús’.
Ahora con mi pata respuesta y con los días más despejados voy a entrarle duro al Neerlandés y a salir a correr más seguido o lo que sea que pueda hacer afuera y cuando frió me regresé a la casa al menos tengo la certeza que aunque las tiendas ya se hayan cerrado yo tengo lista una dotación de sopita de fideos bien caliente, con sus frijoles bayos y su salsa macha, bueno Indú, pero pica rico. AAAAAla.
martes, 2 de diciembre de 2008
Guacamole
La chingadera era que antes teníamos que cenar pero se nos hizo tarde; así que dejamos de lado la Lasagna para comer tacos norteños y guacamole porque encontramos aguacates en el super -como a 20 pesos cada uno-.
Pa’ encontrar las salchichas fue un do-pe porque aquí hay miles pero ninguna como las que se venden en México, total que terminamos comprando unas enlatadas que’s’que muy gringas, chale, pos no sabían mal pero no eran las mismas. Rob no estaba muy convencido de la comida pero igual y accedió.
La primera en llegar fue Jacolene con quien tuve una agradable conversación en el sentido “migrante / migrante / agregado cultural de la familia Brink”, luego llegó Wilfred, cada quien de su chamba y en su bicicleta.
El asunto es que cuando vieron el guacamole no le pusieron buena cara, les insistí en probarlo y apenas le metieron la puntita, de la tortilla. Pasamos a los tacos norteños, que en USA se llaman “Burritos” y que es un vil taco de salchichas con tortillas de harina pero tiene su encanto.
El intento funcionó, quedaron encantados, ya entrados en confianzas les platiqué que la mera neta del planeta es que detesto la comida del lugar y prefiero no comer a tener que meterme siquiera un pinche yogurt en la panza, porque hasta eso sabe, mmmm, diferente.
Pues nada, que me pusieron una regañadota, me dijeron mi precio y lo que valgo y que sería mejor que me esforzara más en apreciar la comida, ¿¡pero cómo!?, una cosa es que sepa “diferente” y otra que sepa fea, y en este caso es la segunda.
Inevitablemente la conversación se trasladó entre el futbol de México, muy a la alza en Europa, y el Mundial de Fútbol en Sudáfrica;Jacolene piensa que sería una lástima que el Mundial se haga en Australia, aunque lo más seguro es que así sea, porque el país africano ha invertido mucho dinero en eso.
Por otro lado reconoce que “la olla no está para hacer tamales” pues la situación política social no es la adecuada, al menos ahora y esto gracias al actual presidente de aquel lugar, Kgalema Motlanthe, quien a pesar de ser un antiguo activista de la política antirracista, mano derecha de Nelson Mandela, ahora es un político populista y corrupto que permite toda clase de abuso por dinero, además vive sumido en la completa ignorancia.
Cuenta Jacolene que un día el “Preciso” fue cuestionado acerca del tráfico de niñas para el comercio sexual a lo que mandatario respondió que después de tener sexo con ellas lo mejor sería lavarse bien el pene para que no les peguen el SIDA, por otro lado Wilfred contó que la gente de color odia a la gente blanca y que la violencia racial está al día y es más que tolerada por la sociedad, así que teme que el gobierno no pueda controlar la seguridad de los turistas blancos.
Después de algunas chelitas nos fuimos a Zwolle en el carro de Rob que iba haciendo ruiditos extraños y oliendo mal, yo pensaba que eran estos orangutanes, porque eso sí, muy guapos, muy sofisticados, muy leídos y muy viajados ¡pero como tienen gases los cabrones!, y no es de mala educación expulsarlos por donde salgan.
Para ser honestos después de la belleza de Utrecht nada me sabe igual, llegamos a un cine de 9 euros la entrada, así es casi 150 pesos; y la película no está nada mal, sólo que por poco me da una embolia al ver el tamaño de la pantalla y eso que no me esperaba que a mitad de la función le pusieran intermedio.
Justo ahí Jacolene recibió una noticia fúnebre, y a pesar de que insistimos, ella prefirió terminar de ver la película. Ahí me enteré que los funerales duran más de 5 días, que espanto.
Al salir enfrentamos un frío atroz, y el coche ya no quiso arrancar, esperamos horas a que llegará una grúa a rescatarnos en la noche helada, llegamos a la casa sólo para encontrarnos con que la bicicleta de Wilfred había desaparecido, no na'mas en México abundan las ratas.
Entonces fui instruido en uno de los dichos más famosos en Holanda, pues por estas tierras tienen entendido que las malas noticias siempre llegan de 3 en 3. Lo único bueno de todo esto es que después de todo le entraron con ganas al guacamole.
lunes, 1 de diciembre de 2008
¡Proost! / ¡Salud!
Resulta que finalmente salí de Kampen y llegué al hermoso Utrecht (se dice Ú-treg-t), para los conservadores holandeses quizás las ciudad más bella de todos los Países Bajos.
La división política de este lugar es diferente a la de México pues al ser todavía una monarquía dejamos de lado los “Estados libres y soberanos” de la República por las provincias
Así pues Utrecht es la provincia más pequeña del actual Reino de los Países Bajos. Su capital es la ciudad homónima y al igual que las demás provincias, está gobernada por un comisionado o comisario designado por la Reina Beatrix y una cámara legislativa elegida mediante sufragio universal.
Limita con los provincias de Holanda Meridional, Holanda Septentrional y Güeldres y está situada a una hora de Ámsterdam, y una hora de Kampen.
La ciudad de Utrecht es famosa por su catedral y su campanario, y los numerosos canales que atraviesan el centro de la ciudad dotándola de una belleza excepcional pues todos sus alrededores se encuentran llenos de cafés, bares y restaurantes que el viernes por la noche estaban a reventar aunque fortuna caí en el “Kali Orexi” un restaurante de cocina griega que el realidad me hizo la noche.
No todo lo que se hace en Europa sabe mal, de entrada el lugar era cálido y muy íntimo, tanto que el dueño de lugar lo atiende con todo y su gato quien por cierto tuvo el honor de acompañarnos en nuestra mesa.
Otra de las agradables sorpresas del día fue el haber conocido a Jab, un amigo de la escuela de Rob, agradable y gran conocedor de la cerveza, de hecho el prepara la suya y comenzamos un recorrido por las cervezas del lugar. Mmm, la sorpresa es que la mayoría de ellas son dulces, aja, dulces, y ahora si que me salió lo mexicano, “nacido en este suelo, en esta hermosa tierra que es mi linda nación. Mi México querido. Que linda es mi bandera, si alguno la mancilla le parto el corazón”, pues a mí solo me gustan las fuertes, aaaaala.
Después de la cena pues hubo que seguirla y legamos a un moderno lugar que bien podría salir de la imaginación de García Márquez, pues tan nuevo tan nuevo que no tiene nombre, así pues no es un restaurante pero sirve comida, o es un café pero tienen una enorme variedad, tampoco es un bar o una disco pero rola la “cheve” y tiene harta música; mucho menos un salón pero hasta hubo boda, el caso es que ahí también la pasé muy bien y hasta se me olvidó el frío.
Claro que para los estándares holandeses la noche se hizo corta y como los peregrinos tuvimos que tomar camino de regreso a la provincia Overijssel donde una casita caliente me estaba esperando.
Y si conocen a Luchita, pos : saluchita, akikiiiiiiii